Versículos de Sanidad para los Enfermos

Versículos de Sanidad para los Enfermos

Dios puede sanarte física, emocional y espiritualmente.

En las escrituras encontramos muchos ejemplos del poder sanador de Dios.

A continuación te compartimos un listado de salmos y versículos bíblicos que hablan sobre la sanidad de los los enfermos.

Haz tuyas estas promesas de sanidad divina:

¿Está enfermo alguno de ustedes? Haga llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por él y lo unjan con aceite en el nombre del Señor.
Santiago 5:14

Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias.
Salmo 103:3

Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Isaías 53:5

Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente.
Mateo 4:23

restaura a los de corazón quebrantado y cubre con vendas sus heridas.
Salmo 147:3

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Santiago 5:16

Si así procedes, tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu sanidad; tu justicia te abrirá el camino, y la gloria del Señor te seguirá.
Isaías 58:8

Porque él hiere, pero venda la herida; golpea, pero trae alivio.
Job 5:18

Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas habéis sido sanados.
1 Pedro 2:24

Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades.
Lucas 9:1

Adora al Señor tu Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. »Yo apartaré de vosotros toda enfermedad.
Éxodo 23:25

Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: ―Mujer, quedas libre de tu enfermedad.
Lucas 13:12

Al ponerse el sol, la gente llevó a Jesús todos los que padecían de diversas enfermedades; él puso las manos sobre cada uno de ellos y los sanó.
Lucas 4:40

Cuando Jesús oyó esto, dijo: «Esta enfermedad no terminará en muerte, sino que es para la gloria de Dios, para que por ella el Hijo de Dios sea glorificado».
Juan 11:4

Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano.
Mateo 8:8

hasta tal punto que a los enfermos les llevaban pañuelos y delantales que habían tocado el cuerpo de Pablo, y quedaban sanos de sus enfermedades, y los espíritus malignos salían de ellos.
Hechos 19:12

Les dijo: «Yo soy el Señor vuestro Dios. Si escucháis mi voz y hacéis lo que yo considero justo, y si cumplís mis leyes y mandamientos, no traeré sobre vosotros ninguna de las enfermedades que traje sobre los egipcios. Yo soy el Señor, que os devuelvo la salud».
Éxodo 15:26

Sáname, Señor, y seré sanado; sálvame y seré salvado, porque tú eres mi alabanza.
Jeremías 17:14

Escuchando a Pablo, quien al reparar en él y ver que tenía fe para ser sanado.
Hechos 14:9

pues, como había sanado a muchos, todos los que sufrían dolencias se abalanzaban sobre él para tocarlo.
Marcos 3:10

Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas.
Mateo 11:5

Por la fe en el nombre de Jesús, él ha restablecido a este hombre a quien ustedes ven y conocen. Esta fe que viene por medio de Jesús lo ha sanado por completo, como les consta a ustedes.
Hechos 3:16

Señor mi Dios, te pedí ayuda y me sanaste.
Salmo 30:2

Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad.
Jeremías 33:6

Cuando Jesús desembarcó y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.
Mateo 14:14

Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo.
Proverbios 16:24

 

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